Este texto son lo últimos párrafos del Libro "La Rueda de la Vida", el último libro de Elisabeth Kubler-Ross, circula en internet como su testamento, es muy reconocido por su sensibilidad y sabiduría sobre la vida y la muerte.
Nada de lo que nos ocurre es negativo. Todo sufrimiento puede generar crecimiento.
Todas las personas procedemos de la misma fuente y regresamos a esa misma fuente.
Todos hemos de aprender a amar y a ser amados incondicionalmente.
Todas
las penurias que se sufren en la vida, todas las tribulaciones y
pesadillas, todas las cosas que podríamos considerar castigos de Dios
son en realidad regalos. Son la oportunidad para crecer que es la única
finalidad de la vida.
No se puede sanar al mundo sin sanarse primero a sí mismo.
Si
estamos dispuestos para las experiencias espirituales y no tenemos
miedo, las tendremos sin necesidad de un gurú o un maestro que nos diga
cómo hacerlo.
Debemos vivir hasta morir. Nadie muere solo.
Todos somos amados con un amor que trasciende la comprensión. Todos somos bendecidos y guiados.
Al final de nuestros días vamos a bendecir nuestra vida porque hemos hecho lo que vinimos a hacer.
La lección más difícil de aprender es el amor incondicional.
La muerte es sólo una transición de esta vida a otra existencia en la cual ya no hay dolor ni angustia.
Todo
es soportable cuando hay amor. Es lo único que vive eternamente.
Mi
deseo es que usted trate de dar más amor a más personas.
Para saber más vean:
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